Texaco en Ecuador
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PETRóLEO EN ECUADOR
La mayor parte del petróleo crudo del país procede del bosque lluvioso amazónico, donde la biodiversidad y los pueblos tradicionales enfrentan constantes amenazas del impacto de las operaciones petroleras.
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Una de las razones por las que el caso Texaco tiene tanta significación es porque podría tener implicaciones transcendentes para todo el Ecuador, país que depende fuertemente de sus reservas de petróleo para servir su asombrosa deuda externa de US$15,000 millones.
Los ingresos por petróleo constituyen cerca de 40% del presupuesto nacional y 70% a 80% de los recursos van para el pago de la deuda. Las operaciones petroleras han tenido un alto costo humano y ambiental, dañando los recursos naturales de los cuales las comunidades indígenas y los colonos dependen para subsistir. La mayor parte del crudo del país proviene del bosque lluvioso amazónico, donde la biodiversidad y los pueblos tradicionales enfrentan constantes amenazas de los impactos de las operaciones petroleras. A pesar de la intensa actividad de las compañías petroleras en las zonas de bosques lluviosos del Ecuador durante las últimas tres décadas, incluidas las áreas previamente remotas, Ecuador sigue entrampado en su deuda. La mitad del país vive con menos de dos dólares diarios.
En Ecuador el impacto ambiental de las actividades petroleras no son debidamente controladas , y los derrames de petróleo y otras contaminaciones que afectan ríos, hogares y bosques continúan siendo una amenaza común debido a que los reglamentos ambientales son débiles y aun más débiles las capacidades para hacer que se cumplan. Los pobladores locales tienen pocas ventajas para defender sus tierras, sus recursos y sus medios de vida, debido a que las prácticas del comercio internacional y de la inversión otorgan mayores ventajas políticas y legales a los inversionistas del sector privado que a las comunidades ubicadas cerca de los pozos de petróleo.