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De: http://www.oxfamamerica.org/es/noticias/noticias/texaco/pablo_fajardo


Entrevista: Pablo Fajardo

Introducido: 01 01 2005


Por Chris Hufstader

Pablo Fajardo, 31 años, es el coordinador legal del Frente de Defensa de la Amazonía para el caso contra Texaco. Ha trabajado para el frente desde el 2003, y acaba de obtener su título de abogado.

Estamos en la fase de inspección judicial del caso Texaco. ¿Cuál  es el siguiente paso?

No anticipo un montón de dificultades en la fase de las inspecciones judiciales, salvo por el financiamiento de las inspecciones. La evidencia aportada por las inspecciones judiciales es una base fundamental para el caso. La evidencia debe ser apoyada científicamente, y esto es caro. Si no hay dinero suficiente para realizar estas pruebas anticipo serios problemas, y corremos el riesgo de perder el caso.

Con el proceso legal mismo, no preveo dificultades porque las leyes determinan el proceso que debe seguirse y el juez debe tomar una decisión en base a lo que dice la ley. Necesita determinar su decisión de acuerdo a la ley.

Respecto a la sentencia final: me reservo el juicio acerca de lo que podría suceder. Por desgracia nuestras cortes tienen debilidades y hay muchos ejemplos de corrupción y de influencias y presiones políticas en el sistema legal. Por ejemplo, en nuestra conferencia de hoy acabamos de oír al delegado de Ministerio de Comercio Exterior del Ecuador decir que el gobierno de EEUU pidió que se abandonara el caso Texaco como condición para negociar el acuerdo de libre comercio. Auque el gobierno ha dicho públicamente que no acepta esta posición, estamos seguros de que se aplicará presión a los jueces para que decidan a favor de Texaco. Y eso es muy peligroso porque para mi lo que está en riesgo es la dignidad de la amazonía ecuatoriana y la dignidad del sistema judicial.

Lo único que espero del caso Texaco es que se haga justicia. Aquellos de nosotros que vivimos aquí tenemos una gran oportunidad de demostrar al resto del país que somos hombres y mujeres con derechos iguales a aquellos de los demás

¿Por qué se volvió abogado y decidió trabajar en el Frente de Defensa de la Amazonía?

Desde pequeño siempre he estado buscando justicia. Cuando tenía 14 años  y mis padres migraron de Esmeraldas aquí a Sucumbío, trabajé en una plantación de palma africana durante cuatro años. Luego trabajé para una compañía petrolera también por cuatro años, y en ambos lugares vi grandes injusticias con los campesinos y los trabajadores. También vi graves destrucciones ambientales.  Compartí estas preocupaciones con otros, y así unos seis jóvenes (en aquel tiempo  solo tenía 17 años) acordamos y dijimos ‘debemos hacer algo respecto a estos problemas’. Algunos eran colegas del trabajo, otro eran amigos de la escuela, y otros eran de un grupo juvenil de una iglesia. De manera que cuando nos juntamos y empezamos a emprender acciones de protesta y quejas o simplemente a señalar problemas y sugerir soluciones, me metí en problemas.  Por esa razón me despidieron de la plantación de palma africana. Luego la compañía petrolera me despidió por defender los derechos de otros trabajadores.

Así que de esta experiencia vino mi sueño, mi idea, de convertirme en un profesional. Un abogado. Para defender a aquellos como yo y otros a los cuales se les negarían sus derechos, sobre todo a la gente del campo.

Afortunadamente la iglesia me apoyó durante unos 12 años.  Cuando me dejaron sin trabajo en las compañías la iglesia me dio trabajo, así que pude continuar con mis estudios y el servicio social. Trabajé con la iglesia hasta hace casi un año cuando fui contratado por el Frente de Defensa de la Amazonía.

¿Tuvo que superar muchos obstáculos para volverse un abogado?

El primer obstáculo,  el más importante, fue el económico. Mis padres me dieron educación hasta [octavo grado]. A partir de ahí tenía que buscármelas: estudiar y trabajar. Así que trabajé durante el día y estudié durante la noche. Y cuando entré a la universidad, la iglesia me ayudó  aportándome  más de la mitad de los gastos de estudio. No fue fácil para ellos. Y fue muy difícil para mí, pues simplemente no tenía dinero.  Por falta de recursos, de los 10 hermanos y hermanas que tengo, yo soy el único que he terminado la secundaria.

El grupo de amigos que mencioné antes también me ayudaron. También tomé otros trabajos. Trabajé en la radio haciendo noticias, y como profesor en programas de aprendizaje a distancia. Tuve que estudiar de las cuatro hasta las siete de la mañana. Luego tenía que ir a trabajar de seis a diez. El tiempo que tenía libre para almorzar al medio día lo dedicaba haciendo noticias en la radio. En la noche enseñaba en la escuela secundaria, así que mi día de trabajo era de cuatro de la mañana hasta las 11 o 12 de la noche.  Así es cómo llegue a este punto.


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