Oxfam America

Oxfam Internacional defiende un radical cambio de postura frente a la crisis de alimentos

03 06 2008

La organización estima que serán necesarios 15.000 millones de dólares más para ayudar a las personas afectadas


Una ayuda adicional de cerca de 15 mil millones de dólares es necesaria para proveer asistencia inmediata a las 290 millones de personas en los países pobres, amenazadas por la escalada de los precios de los alimentos (1). Esta cantidad es pequeña en comparación con el trillón (un millón de millones) de dólares que la Reserva Federal de los EEUU y el Banco Central Europeo ha inyectado en los sistemas financieros para intentar evitar la crisis económica de los últimos seis meses. Estos datos forman parte de las principales conclusiones del informe ‘La hora de la verdad’, que Oxfam Internacional ha presentado hoy justo antes de la cumbre de emergencia sobre alimentos organizada por la ONU del 3 al 5 de junio, en Roma.

Oxfam defiende que los líderes mundiales deben coordinar en esta reunión un plan de acción global para las próximas semanas, que dé respuesta a las necesidades inmediatas pero que también contemple las medidas a largo plazo y que vaya más allá de la estricta ayuda humanitaria.

“En los países donde trabajamos estamos viendo el impacto negativo del aumento de los precios de alimentos en las personas pobres, quienes ya gastan más de la mitad de sus ingresos en alimentos y además están siendo afectadas por el cambio climático”, dice Barbara Stocking, de Oxfam Internacional. “Este es un reto enorme para el liderazgo y la legitimidad de las instituciones multilaterales del mundo, pero también una oportunidad única para emprender las reformas necesarias desde hace mucho tiempo.”

El informe denuncia que la ayuda anual para agricultura, que ahora suma unos 4 mil millones de dólares, es casi nada en comparación con los 125 mil millones de dólares que los países ricos dieron a sus propios agricultores en forma de subsidios en el 2006. La falta de inversión es una de las causas de la inseguridad alimenticia, y sin embargo la ayuda global para la agricultura se ha reducido a la mitad entre 1980 y 2005. Oxfam llama a la comunidad internacional a apoyar una mayor inversión en agricultura para hacer frente a los problemas de la pobreza rural crónica y las malas cosechas, y ayudar a los pequeños productores a beneficiarse de los precios más altos.

Oxfam sostiene en su informe que la respuesta debe ir más allá de la ayuda humanitaria. Los gobiernos de los países pobres deberían recibir ayuda para llevar a cabo esquemas de protección social que ayuden a los más pobres, como garantías de salario mínimo, semillas y fertilizantes gratis para los agricultores pobres, y rebaja de impuestos sobre los alimentos.

También se necesitan cambios políticos a largo plazo. En primer lugar, una revisión urgente de los objetivos obligatorios de biocombustibles en los países ricos, para frenar el impacto inflacionario. Estimados recientes sugieren que el aumento de la demanda de biocombustibles sería responsable por el aumento de los precios de los alimentos en un 30%. Asimismo hay cada vez más evidencias científicas que demuestran que los biocombustibles no contribuyen a mitigar las emisiones de gases de efecto invernadero que provocan el cambio climático.

La crisis debería también conllevar a la reforma del sistema de ayuda de alimentos, para que sea distribuida en efectivo o comprada en los mercados locales, en vez de ser enviada desde el extranjero. La OECD estima que se podrían destinar 750 millones de dólares extra al año si los países ricos dieran ayuda de alimentos en efectivo en vez de en especie.

En este contexto, completar un acuerdo de libre comercio global no ayudaría a resolver la situación. Los países en desarrollo necesitan ser capaces de responder a las crisis, pero las propuestas existentes en la Organización Mundial del Comercio eliminan la flexibilidad necesaria para compaginar las políticas agrarias y comerciales, exponiendo los países pobres a mayor volatilidad del mercado.

Barbara Stocking añade: “Se necesita un nivel de coordinación sin precedentes entre las agencias internacionales, los gobiernos y el sector privado para afrontar esta crisis. La gran cantidad de dinero invertida en evitar la crisis financiera muestra qué es posible cuando existe la voluntad política. El costo del fracaso no se medirá sólo en vidas perdidas y sufrimiento humano, pero también en la pérdida de credibilidad.”

CONTACTO PARA MEDIOS DE COMUNICACION:
Celia Aldana, en Lima - +511-99737-2499
Renato Guimarães, en Lima - +511-99751-0951 – rguimaraes@oxfam.org.pe
Alexander Woollcombe, en Roma: +32-473-562260 – Alexander.woollcombe@oxfaminternational.org

NOTA

(1) El cálculo de Oxfam se basa en los 290 millones de personas más pobres en los 53 países considerados más vulnerables a la subida de precios de los alimentos (49 Países Menos Avanzados –PMA-, Tajikistan, Zimbabwe, Territorios Ocupados de Palestina y Kenia) que requieren un promedio de 50 dólares por persona de asistencia humanitaria en 2008. Esta es una estimación conservadora, ya que no toma en consideración los costos de transacción, y significaría tan sólo una ayuda de 14 centavos por persona y día.

La hora de la verdad »

Descargue aqui el resumen informativo de este informe de Oxfam Internacional.

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